Banner Los libros Romanos con diferentes rollos de papiro.

Los libros de los romanos: todo lo que necesitas saber sobre el volumen

Cuando un libro era un rollo...

Imagina que quieres leer tu novela favorita, pero en lugar de pasar páginas, tienes que ir desenrollando un largo rollo con las dos manos. Eso es exactamente lo que hacían los lectores en la antigua Roma.

A ese rollo lo llamaban volumen — y sí, de ahí viene la palabra que usamos hoy. Del verbo latino volvere, que significa enrollar. Tan simple y tan bonito como eso.

El plural es volumina, y en una buena biblioteca romana (la llamaban bibliotheca) podías encontrar cientos de ellos apilados en sus estantes o guardados en cilindros de cuero o madera.

¿De qué estaba hecho un volumen?

El material principal era el papiro, una planta que crecía abundantemente en el Nilo y que los egipcios empezaron a usar mucho antes que los romanos. Con sus tallos se fabricaban láminas finas que, pegadas una a una, formaban una tira larga y continua: el soporte perfecto para escribir.

A cada una de esas láminas se la llamaba plagula (plural: plagulae). Un rollo podía estar formado por veinte o más plagulae pegadas entre sí, y llegar a medir fácilmente entre tres y diez metros de largo.

¿Te lo imaginas? Diez metros de lectura enrollados en un cilindro de madera.

Las partes de un volumen romano

Aquí viene la parte que más me gusta, porque un rollo romano no era solo papiro. Tenía sus partes, su estructura, incluso su estética. Los más lujosos eran auténticas obras de arte.

🪵 Umbilicus

El umbilicus era el cilindro de madera o marfil alrededor del cual se enrollaba todo el papiro. Era el eje central del rollo, su columna vertebral. Cuando terminabas de leer, enrollabas todo el papiro de vuelta alrededor del umbilicus — algo así como "rebobinar", pero a la romana.

✨ Cornua

Los cornua (que en latín significa "cuernos") eran los extremos decorativos del umbilicus que sobresalían a ambos lados del rollo. Podían ser de madera pintada, hueso o incluso marfil. Cuanto más elaborados y lujosos, más hablaban del estatus de su propietario. Un detalle pequeño que lo decía todo.

📄 Plagulae

Como ya te he contado, las plagulae eran las hojas de papiro pegadas entre sí para formar la tira continua. La calidad del papiro importaba mucho: había diferentes categorías, y las mejores hojas se reservaban para los textos más importantes.

🏷️ Titulus

¿Cómo sabías qué rollo tenías delante sin desenrollarlo? Gracias al titulus — una pequeña etiqueta de pergamino o papiro que colgaba del extremo del rollo con el título de la obra y el nombre del autor. El antecesor directo de la portada de un libro. Y sí, de ahí viene nuestra palabra "título".

y para finalizar, y aunque no era un rollo en sí. Como curiosidad quiero contarte que existían contenedores o estuches para guardar y conservar los rollos de papiro:

📦 El estuche: La capsa

Los volumina se guardaban en unos cilindros llamados capsa — una especie de estuche de cuero o madera que protegía el rollo del polvo y la humedad. En una biblioteca bien organizada, las capsae se apilaban en los estantes con los tituli visibles. Exactamente como hacemos hoy con los lomos de los libros.

Pero, ¿Cómo se leía un volumen?

Leer un rollo romano era un acto físico y casi ritual. Lo sostenías con ambas manos: con la derecha ibas desenrollando, con la izquierda ibas enrollando lo que ya habías leído. Al terminar, lo rebobinabas por completo para que el siguiente lector pudiera empezar desde el principio.

Toca la historia con tus manos

En Vita Romana nos emociona acercar Roma a la vida cotidiana. Por eso hacemos rollos de papiro que recogen ese espíritu: papiro auténtico, enrollado, con su umbilicus y sus cornua, listo para escribir o para decorar.

No son réplicas de museo. Son objetos para usar, para regalar, para llevar al aula o para tenerlos en casa y sentir, aunque sea por un momento, que vives en otro tiempo.

👉 Descubre nuestra colección de rollos de papiro

*Si te ha gustado, déjame un comentario para saber que estás ahí y que vale la pena seguir escribiendo artículos sobre la vida de los romanos. 🤗 

Regresar al blog

2 comentarios

Resulta una información interesante y muy útil para conocer los hábitos de lectura de la Antigua Roma. Ideal para alumnos. Muchísimas gracias.

Isabel Goicoechea Gil

Muchas gracias por tu artículo.
Es un privilegio conocer cómo eran los libros de la antigua Roma como si regresáramos en el tiempo.

Cristina Gualde Samper

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.