Graffiti de Gladiadores

Un graffiti de Gladiadores en Pompeya

A veces, los objetos más pequeños esconden las historias más sorprendentes.

Uno de los imanes de nuestra tienda muestra a dos gladiadores enfrentados. A primera vista puede parecer solo un dibujo decorativo… pero en realidad reproduce un graffiti auténtico de Pompeya que registra el resultado de un combate ocurrido hace casi dos mil años.

Y la historia que hay detrás merece la pena conocerla.

Un combate de gladiadores grabado en la pared de Pompeya

En las calles de la antigua Pompeya no solo se comerciaba, se paseaba o se discutía de política. También se hablaba —y mucho— de gladiadores.

Como ocurre hoy con los grandes deportistas, los gladiadores más famosos tenían seguidores, admiradores… y también quienes querían dejar constancia de sus hazañas.

Una de esas huellas ha llegado hasta nosotros en forma de graffiti grabado en una pared, donde alguien dibujó a dos luchadores frente a frente y anotó el resultado de su combate.

Ese graffiti está catalogado como CIL IV 1422 y representa el enfrentamiento entre dos gladiadores: Asteropeus y Oceneanus.

Encima de cada figura aparece una inscripción que resume la carrera de los combatientes y el resultado del duelo.

El texto dice:

ASTEROPEVS NERONIANVS CVII V
OCENEA(N)VS LVI M

Su traducción sería aproximadamente:

Asteropeus, de la escuela de Nerón
107 victorias — venció

Oceneanus
56 victorias — indultado

Las letras finales explican el desenlace del combate:

  • V significa vicit, “venció”.
  • M significa missus, es decir, que el gladiador derrotado fue perdonado y dejó la arena con vida.

Esto nos muestra algo muy interesante: el autor del graffiti no estaba dibujando simplemente una escena de lucha. Estaba registrando el resultado del combate, casi como si fuera el marcador de un partido.

Asteropeus: un gladiador con más de cien victorias

Uno de los detalles más llamativos de esta inscripción es el número que acompaña al nombre de Asteropeus: CVII, es decir, 107 victorias. (Arriba izquierda)

Para un gladiador, acumular más de cien combates ganados era algo extraordinario. La mayoría de luchadores no sobrevivían tantos enfrentamientos.

El graffiti también indica que Asteropeus pertenecía a la escuela de gladiadores de Nerón, probablemente un ludus vinculado a espectáculos organizados durante el reinado del emperador.

No sabemos mucho más sobre su vida, pero el hecho de que alguien decidiera grabar su combate en una pared sugiere que era un luchador conocido entre los aficionados.

Dos tipos de gladiadores diferentes

El dibujo también nos permite identificar los tipos de gladiadores que participaron en el combate.

Los romanos solían enfrentar en la arena a luchadores con armas y equipamientos distintos para que el combate fuera más interesante.

El hoplomachus

El gladiador de la izquierda suele identificarse como un hoplomachus.

Este tipo de luchador estaba inspirado en los hoplitas griegos y se caracterizaba por llevar:

  • lanza
  • escudo pequeño y redondo
  • casco con cresta
  • protecciones en las piernas

Era un gladiador relativamente ligero, que confiaba en la movilidad y la precisión de su lanza.

El murmillo

El gladiador de la derecha corresponde al tipo conocido como murmillo.

Su equipamiento era más pesado e incluía:

  • gran escudo rectangular
  • espada corta
  • casco robusto
  • protecciones en el brazo y las piernas

El murmillo luchaba de forma más defensiva, protegiéndose tras su gran escudo y buscando el momento oportuno para atacar.

Este tipo de enfrentamiento era muy común en los juegos gladiatorios.

El hoplomachus, con su lanza y su escudo pequeño, tenía mayor alcance y movilidad.
El murmillo, en cambio, contaba con una protección más sólida gracias a su gran escudo.

El resultado dependía muchas veces de la habilidad de cada luchador… y también del favor del público.

En este caso, el graffiti nos dice que Asteropeus resultó vencedor, mientras que su rival Oceneanus fue perdonado.

Graffiti: la voz de los aficionados

Lo más fascinante de este dibujo es que no fue realizado por un artista oficial.

Se trata de un graffiti, una marca espontánea hecha por alguien que quiso recordar ese combate.

En Pompeya se han encontrado miles de graffiti: mensajes políticos, declaraciones de amor, bromas, anuncios… y también escenas de gladiadores (imagen superior)

Para los habitantes de la ciudad, los combates en la arena eran uno de los grandes espectáculos de la época, y estos dibujos nos muestran hasta qué punto formaban parte de la vida cotidiana.

Podríamos decir que este graffiti es el equivalente romano a anotar el resultado de un partido en una pared.

Un pequeño dibujo que ha sobrevivido dos mil años

Hoy, casi dos mil años después de la erupción del Vesubio, este sencillo dibujo sigue contándonos una historia.

Nos habla de la popularidad de los gladiadores, de los combates que emocionaban al público y de los aficionados que quisieron dejar constancia de aquello que habían visto.

Una pequeña "travesura"… convertida en un testimonio vivo del mundo romano.

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